domingo, 25 de septiembre de 2011

Fecha 9. No perder es no ganar*

En el primer tiempo el discurso contextual se impuso sobre el de los protagonistas. Entonces en una emisión referencial, el fútbol se sometió a ese cajón que es la cancha de Argentinos: un flojo homenaje a Maradona.

En el segundo, los hinchas empujaron a los jugadores y, además de las pretensiones del primer tiempo, también hubo tensión y emoción pero siguió siendo un partido en el cual el que hace el gol gana.

Luego de 45 minutos con algunas llegadas, algunas pincelas y mucho nada, el complemento empezó frenético y se fue acomodando en el letargo.

Arcapalos es más exigente que Víctor Hugo y sumado al delay es muy tormentoso. Con el relato de la tele, busqué verosimilitud. Y a los 20 se durmió. Falcioni hizo lo que tendría que haber hecho hace ocho fechas: sacar a Rivero y poner a Chávez. Además, apareció Colazo en la cancha pero el partido no se enteró. Argentinos, agotó sus cambios como quien acomoda las colchas, se da vuelta y sigue sumido en el sueño.

A Boca no le sirve de nada haberle ganado a Independiente, San Martín Lanús y Estudiantes, si no le gana este partido y Riquelme lo sabe. Lo merecimientos no te hacen ganar un partido, pero si lo ayudas con los cambios conseguís las oportunidades, para que la ley del ex dicte sentencia. Entró Blandi. Pero como bien dijo Perfumo esa cancha necesita un desagote en la mitad de la cancha para que el partido no sea ordinario y termine 0 a 0. Se podría jugar nueve contra nueve.

Y como Boca tiene un técnico de equipo chico, se conformó con empatar y mantener el invicto de 19 partidos y nunca pensó que si ganaba sumaba cinco triunfos en fila algo que está tan lejos de ser un record como el dato anterior.

Mientras escribí el párrafo anterior, Ramírez erró dos goles increíbles en tres minutos, el último en el minuto 44. Pero bueno…otra partido de mierda, otro 0 a 0, en esa cancha de mierda.

P.D: debería ampliar sobre la belleza en el estilo de juego de Boca, pero la verdad es que es muy difícil poder dar une explicación estético antes una escenario tan pobre. No sé si Boca, jugó lindo o feo, sé que jugó mal y eso es una diferencia contra los partidos anteriores.

*Para no sé que onda este chabón.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Fecha 8. A estos putos les tenemos que ganar. Hoy goleamos*

Entonces le mando un mensaje a mi viejo: “No sé nada de fútbol, parecemos el Manchester”.

“Y el Barca no?”, respondió.

“Somos apenas más lentos” y, claro, nos falta gol.

Mouche se quizo hacer echar ni bien empezó el segundo tiempo. Somoza no juega la próxima y capaz vuelve Bataglia, el Paul Scholes criollo.

Riquelme siguió haciendo jugar bien a Clemente. Y éste obedece. A los 60 si hacíamos el segundo terminaba en goleada. Insaurralde y Schiavi siguieron en su intento de hacer llover. Araujo merece más oportunidades.

A los 65 perdimos la brújula, la pelota y la paz. El mapa, el instrumento y el deseo. Y apelamos a un peón con casco de soldado, Colazo, para ponerse bajo las órdenes del Capitán y su teniente. “Qué tensión que hay en el ambiente”.

El bailarín volvió al escenario, faltaba el último acto. El tercero: de 0 a 20, intervalo de 10 minutos, del 30 al 60, entreacto, de los 70 hasta el final. Los coristas desafinan.

Y así, cómo las fábulas, el discurso se va desvaneciendo hasta desaparecer por completo lo que antes fue un espectáculo futbolístico.

*Para no sé que onda este chabón.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Fecha 7. Boca juega sin Cesar*

Mi padre me pregunta, luego de decir que los periodistas no dicen lo mismo: ¿Por qué Boca juega feo pero siempre igual?

Es destacable que un equipo que empezó un ciclo de manera irregular, hoy muestra un funcionamiento fácil de divisar. Pero eso no alcanza para convertirse en buen juego.

Boca juega por chispazos que no son lindos pero son siempre iguales. Y bajo las órdenes de un técnico de equipo chico muestra acoplamientos entre sus partes al mejor estilo “cada cual ´cuida su quintita´ y Román elige quienes juegan bien”.

Ver fútbol con una persona que no miró fútbol habitualmente te muestra esta situación. Ayer, sábado, almorcé mirando Barcelona – Osasuna con mi novia. Ganaron los primeros 8 a 0, pero hicieron los primeros cinco antes de los 40 minutos del primer tiempo. Hoy me hizo el aguante en el desayuno con Manchester United – Chelsea. Los reds ganaban 3 0 sin merecerlo. Después Rooney erró un penal y el Niño Torres algo peor, ya estaban 3 a 1.

Es lógico que ella crea que fútbol es una cosa para esos equipos y otra para Boca y el todo el fútbol local. No le vamos a reclamar a Boca que juegue como Barcelona o Manchester United, pero sí que su superioridad y estilo se impongan claramente.

Falcioni eligió a Orión, un buen arquero, pero desechó a Assman y Gabarini. La apuesta le arroja un resultado positivo teniendo en cuenta la cantidad de goles en contra recibidos. En la defensa prefiere tipos altos: el Insalubre Insaurralde por Caruzzo (dos centímetros), y la experiencia: Schiavi y Clemente, también responsables de que a Orión le hagan pocos goles, pero Guillermo Burdisso volvió a Arsenal y tiene 15 años menos que Rolando.

En el medio, vuelve la experiencia y la altura: Rivero y Somoza, el Pochi Chávez y Battaglia o Méndez no son opciones . Erviti jugaría igual, es su capricho. Fuimos a buscar al 5 de Vélez y trajimos lo primero que vimos, hoy Cantero es mucho más había que esperarlo un campeonato que salimos décimo. Y arriba: Román, Cvitanich y Viatri. Araujo tiene que empezar a estar más tiempo en cancha y ya basta de hacer dos cambios cuando pasan los 40 del segundo, así siempre vamos a ganar por un gol.

Vamos a hacer llover si seguimos tirando pelotazos. Ante alguna eventualidad la tiramos de punta para arriba, a veces con un poco más de sentido estilístico, otras solo porque no sabemos qué hacer. Y además, la gente se va a dar cuenta de que llegamos muchas veces pero dependiendo del azar y mientras los árbitros usen un criterio siempre a favor.

Boca encontró un sistema de juego que lo caracteriza, que lo hace superior a sus rivales, a ser campeón y jugar la Copa Libertadores, pero no lo va a convertir en un Gran Equipo.

Personalmente soy más pretensioso: quiero un equipo que por su consolidación como líder en su país lo lleven a compararse con los grandes del mundo y reclamar jugar con ellos una Súper Copa Mundial. Sería algo así como: Barcelona, Manchester United, Boca y Milán o Bayer Munich.

*Para no sé que onda este chabón.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Y sí, Charly Adam es escocés*

Esta entrada nada tiene que ver con la nacionalidad del volante de Liverpool. Ni tampoco con La Masía, pero me sirven de contexto. La mejor escuela de fútbol del mundo no puede ser vendida en serie, no forma parte de la lógica capitalista pura pero funciona como modelo. En Argentina copiar esa organización de un club de fútbol es algo verosímil lo que no quiere decir que esto lleve a jugar como Barcelona. Pero sin embargo se elevaría el nivel de juego, porque si los chicos de inferiores se insertan en un sistema que conocen y éste se mantiene en el tiempo, es más fácil saber qué hacer dentro del campo y cómo. Con este simple cambio –que todos los equipos definan su estilo desde los dirigentes estableciéndolo en todas sus categorías, incluso la primera, respetando posiciones y características- haría de los torneos nacionales algo más vistoso.

Las características individuales de los protagonistas del Fútbol Para Todos es bueno, con rasgos propios y mucha proyección pero tácticamente se marean. La cosa es correr como loco, presionar, evitar equivocarse , evitar que el rival juego y no perder: ninguna de estas características respeta las intensiones que plantea el reglamento del juego.

Por eso se ven partidos chatos, horribles, sin espacios, con pocos goles y muy ordinarios. Incluso esto contaminó el juego de La Selección, que teniendo al mejor jugador del mundo, los tres mosqueteros, los siete enanitos, los príncipes de todas las fábulas, Batman y Robin, y alguno más no puede jugar finales, y todos los partidos importantes le indican la puerta de salida a un técnico. La AFA tampoco tiene un plan de vuelvo vertical, ni horizontal, y no forma a sus jugadores para que jueguen en la selección.

*Para No sé que onda este chabón.