Entrada. Esa situación cerebral intratable que presenta el cerebro humano post exámenes aprobados no es igual a la de situación que se da cuando uno reprueba esos exámenes. Bajo esos efectos e impulsos neurológicos llegué al blog, después de un largo tiempo. En un primer momento pensé en escribir sobre algunas noticias muy interesante que leí, como ser: la historia del hombre que se convirtió en Pitufo, como quedó la nena de ocho extremidades o las impresionantes historias del los hombres árbol. Pero el tiempo pasó y con eso las primicias.
Reflexiones. Un amigo me contó, ayer, que iba caminando y vio como tres cartoneros de unos 14 años se peleaban por una caja de vinos (vacia). Agregó que había muchas gente observando la situación, todos bastante horrorizados (pacatos asquerosos). Y finaliza diciendo que mientras todos miranban la pelea, él vio que más atrás contra una pared y medio escondida, una niña, menor que los cartoneros pero compañera de ellos, lloraba desconsoladamente. Seguramente por ver como se peleaban los demás niños sin que ella pudiera hacer algo para evitarlo. "Y lloraba sola, nadie se dio cuenta". Con esta historia en el archivo cerebral más reciente, subo al colectivo y reflexionando (suena importante), llegué a la conclusión de que si esa nena lloraba de esa manera, era porque nadie la miraba, porque nadie le dio importancia y porque nadie se percató de que ella lloraba.
"(no te vas a poner colorada)" así comenzaba un mensaje de texto que envié ayer. Cuando terminó de ordenarle a mi teléfono que envie el mensaje, pienso: "nooo, esta va a pensar que soy un forro. ¿Cómo voy a poner colorada?". Simplemente porque mi ex novia era colorada, pensé que podía mal interprtarse y en ese momento descubrí algo. Esas palabras que uno escribe o dice ingenuamente, se entienden con inocencia o ingenuidad. Mientras que cuando uno escribe o dice algo con inocencia, pero piensa en la posible mala interpretación, se mal interpreta. Y cuando envio el mensaje, y pienso en la mala interpetación posible, pense que en ese momento exacto ella estaba pensando que era un forro, y sólo porque yo había habilitado la posibilidad de la mala interpretación con mi pensamiento.
Era fea, pero hablaba con sensualidad de te agarro y te mato. "Hola bebe(...) pero vos podés hablar desde tu trabajo, sino te llamo más tarde". Y eso generó que cualquier hombre pensara en cosas. Y sin querer, ayudado por un brusco moviemiento del colectivo y el poco espacio disponible, le toqué el culo. Fue sin querer, obvio, pero se lo merecía.
Cosas raras. La canilla del lavatorio de mi baño, gotea. Pero también gotea el caño de abajo del mismo lavatorio. Esta última gota cae en una lata de cera de piso, haciendo una interesante y rítmica música al caer. Entro al baño, vacio la lata, ordeno algunas cosas y observo que las dos gotas caían al mismo tiempo, y eso las hacía ponerse en sincrónica de movimiento y sonido. Algo extraño y fascinante. Entonces las seco un poco con mi mano, tratando de romper la sincronía, y lo logré. Pero lentamente las gotas iban de vuelta buscando la sincronía anterior, hasta lograla y mantenerla. Con perfección.
Salida. A dormir, que bueno. "¿Qué onda?". Sí, la radio AM, todo el dial, se escuchaba como atravesado por un ruido de hélice insoportable, "tal vez sean marcianos" pensé. Tuve que escuchar FM (rock & pop) antes de dormir, y encima pusieron lo nuevo de Led Zeppelin. Ah, me olvidaba, empecé mis vacaciones.
Reflexiones. Un amigo me contó, ayer, que iba caminando y vio como tres cartoneros de unos 14 años se peleaban por una caja de vinos (vacia). Agregó que había muchas gente observando la situación, todos bastante horrorizados (pacatos asquerosos). Y finaliza diciendo que mientras todos miranban la pelea, él vio que más atrás contra una pared y medio escondida, una niña, menor que los cartoneros pero compañera de ellos, lloraba desconsoladamente. Seguramente por ver como se peleaban los demás niños sin que ella pudiera hacer algo para evitarlo. "Y lloraba sola, nadie se dio cuenta". Con esta historia en el archivo cerebral más reciente, subo al colectivo y reflexionando (suena importante), llegué a la conclusión de que si esa nena lloraba de esa manera, era porque nadie la miraba, porque nadie le dio importancia y porque nadie se percató de que ella lloraba.
"(no te vas a poner colorada)" así comenzaba un mensaje de texto que envié ayer. Cuando terminó de ordenarle a mi teléfono que envie el mensaje, pienso: "nooo, esta va a pensar que soy un forro. ¿Cómo voy a poner colorada?". Simplemente porque mi ex novia era colorada, pensé que podía mal interprtarse y en ese momento descubrí algo. Esas palabras que uno escribe o dice ingenuamente, se entienden con inocencia o ingenuidad. Mientras que cuando uno escribe o dice algo con inocencia, pero piensa en la posible mala interpretación, se mal interpreta. Y cuando envio el mensaje, y pienso en la mala interpetación posible, pense que en ese momento exacto ella estaba pensando que era un forro, y sólo porque yo había habilitado la posibilidad de la mala interpretación con mi pensamiento.
Era fea, pero hablaba con sensualidad de te agarro y te mato. "Hola bebe(...) pero vos podés hablar desde tu trabajo, sino te llamo más tarde". Y eso generó que cualquier hombre pensara en cosas. Y sin querer, ayudado por un brusco moviemiento del colectivo y el poco espacio disponible, le toqué el culo. Fue sin querer, obvio, pero se lo merecía.
Cosas raras. La canilla del lavatorio de mi baño, gotea. Pero también gotea el caño de abajo del mismo lavatorio. Esta última gota cae en una lata de cera de piso, haciendo una interesante y rítmica música al caer. Entro al baño, vacio la lata, ordeno algunas cosas y observo que las dos gotas caían al mismo tiempo, y eso las hacía ponerse en sincrónica de movimiento y sonido. Algo extraño y fascinante. Entonces las seco un poco con mi mano, tratando de romper la sincronía, y lo logré. Pero lentamente las gotas iban de vuelta buscando la sincronía anterior, hasta lograla y mantenerla. Con perfección.
Salida. A dormir, que bueno. "¿Qué onda?". Sí, la radio AM, todo el dial, se escuchaba como atravesado por un ruido de hélice insoportable, "tal vez sean marcianos" pensé. Tuve que escuchar FM (rock & pop) antes de dormir, y encima pusieron lo nuevo de Led Zeppelin. Ah, me olvidaba, empecé mis vacaciones.