Ahora, en un gobierno Nacional y Popular un equipo denominado Millonario y uno de los tres más grandes del fútbol argentino descendió. No pensaba que esto podía pasarle a un miembro de la aristocracia. River se fue a la B, y la próxima temporada disputará el “Torneo Nacional Efectivo Sí (La vida más fácil)”.
River terminó décimo sexto en la tabla de los promedios, más conocida como promiedo, que mide la regularidad de los equipos. Se computan las últimas tres temporadas y se dividen los puntos por la cantidad de partidos. Aquellos que no tengan tres temporada en la división, tienen menos partidos y por lo tanto los puntos tienen un incidencia mayor en el promedio final.
Y así enfrentó a Belgrano. Un equipo ordenado con buenos jugadores, sobre todo adelante y en el centro de la cancha, que no tenía nada para perder. Pero solo lo vi en dos partidos, y de River vi muchos más. No voy a decir que con J.J. López jugaba bien, pero no fue lo peor, tal vez pecó de especulación y le faltó temple, algo que ya se veía con Cappa.
Los problemas de River no fueron responsabilidad de los últimos dos directores técnicos solamente, si a Passarella (que asumió en diciembre de 2009) le cabe algunas responsabilidad es la era Astrada, pero la gran responsabilidad la tienen las campañas anteriores: en la 2008 – 2009 terminó décimo quinto y en la siguiente anduvo parecido. En la actual mejoró y consiguió el sexto lugar, clasificándose para la Copa Sudamérica, pero como el descenso mide tu regularidad, estira tu agonía.
Este sistema te puede salvar una mala temporada pero también te arruina una buena, generando que los verdaderos responsables queden impunes. Este grupo de jugadores y tal vez J.J. López (que ya tenía tres descensos anteriores, en dos casos perdió la promoción y no ganó ningún partido en esa instancia) no son los únicos responsables, tampoco Passarella, menos aún Grondona por más especulaciones que se puedan hacer. Si por algún motivo esto pasó hoy es porque la realidad de este equipo no era la de jugar la promoción, y ese desajustes lo genera la tabla de los promedios.
Un amigo -que hizo que esta crónica sea posible por transformar un domingo a la tarde en un guión de ciencia ficción- me dijo “a nosotros no nos va a pasar nunca esto”. Él es de Independiente y simpatiza por Boca conmigo. La verdad que no sé a ciencia cierta si puede pasarle a Boca o Independiente, pero que River juegue en la B Nacional es raro. Y por lo menos es de los momentos que me tocó vivir y van a ser parte de la historia, de la mía por lo menos.
*Para "No sé que onda este chabón".