domingo 4 de diciembre de 2011

Fecha 17. La consagración

Boca te duerme. El estilo british sin velocidad de Falcioni -una buena combinación de movimientos balanceantes lateralmente y semirrígidos en vertical- genera somnolencia en lo espectadores (sobre todo televisivos) y algo de impaciencia ante la impotencia de los rivales.

Es cierto que la calidad de la transmisión, con relatos incluidos; los jugadores del medio local; los rivales; la realidad internacional; la AFA, y el medio local en su conjunto, nivelaron para abajo. Y a esto sumémosle que el Gobierno participa activamente, el Nacional como difusor, el porteño como hegemónico y algunos provinciales como actores de reparto.

Con River ocupado con sus cosas en la B, Boca fue ordenado defensivamente, ancho para buscar espacios y eficaz para capitalizar la oportunidades. Tuvo suerte y careció de adversarios serios. Y fue campeón.

Fue en un campeón sin brillo, que lo único que hizo fue vencerse a sí mismo. Y eso deja gusto a poco, o a nada. Pero esas batallas también hay que saber ganarlas. Este Boca versión 2001 modelo 2011, lo supo hacer y sin demasiados esfuerzos.

*Para No sé que onda este chabón

jueves 24 de noviembre de 2011

La oportunidad que dejamos ir*

Llegaron como perfectos desconocidos, jugaron a la mística o el papelón, y fue mística y vergüencita.

“Gracias Cappa por el fútbol bien jugado”, decía una bandera algunas fechas antes del final del campeonato. Ese torneo ya había pagado la cuota. Fue el campeón moral y rompió con el mito de que los segundos no pasan a la historia. Obtuvo 38 puntos, ganó 12 partido,s empató 2 y perdió 5. Vélez fue campeón con 40, 11 triunfos (uno menos) y 1 de derrota (cuatro menos), el premio de empatar los otros 7 fue el título.

El equipo de Cappa fue el más goleador. Convirtió 35 goles –con 3 más que su perseguidor, Lanús, y algunos más que Vélez, el campeón- de los cuales alguno puede haber sido de penal, el primero fue de cabeza, así que fueron varios por esta vía, y muchos fueron golazos, hijos naturales del tiki – tiki por el que será recordado. Le pintó la cara a River y Racing, le ganó a San Lorenzo y siempre pregonó darle un pase por el piso al compañero más cercano mejor ubicado. Y muchas veces lo logró por mucho tiempo.

Fue subcampeón, es cierto. Fue una final épica, con granizo, goles anulados, jugadas polémicas, leyes del ex debidamente cumplidas y emociones hasta la última jugada. ¿Mereció más? No importa.

Fue.

Y dejó rastros.

*Para Lo mio no es normal.


video

lunes 21 de noviembre de 2011

Fecha 15. Todavía el pescado sin vender*

Mouche es un grandísimo hijo de puta. Pero porqué culpar a un jugador que se preparó toda su vida por llegar ahí y, supongo, hace lo mejor de sí o por lo menos lo intenta. En este caso las responsabilidad por tal craso error es de quien también hace que Boca juegue a defender bien y después ver si ataca y cómo lo hace: Julio César “El Emperador” Falcioni.

Jugar mal es una crítica que le queda grande a un equipo que le lleva por lo menos 7 puntos desde hace varias fechas al segundo, que hace mucho no pierde y lleva solo 3 goles en contra. Pero eso no garantiza el éxito, ni muchos menos el espectáculo.

Con un juego mezquino, y más poco desde que falta Riquelme, el Boca de Falcioni (que difiere y mucho de Boca “a secas”) no le pudo ganar a Racing. No quiso mucho tampoco, y cuando se le presentó la oportunidad no abusó de su suerte -merecida, pero suerte al fin- y bueno: Mouche se recibió de grandísimo hijo de puta.

Así, con River en la B, en un torneo decididamente muy malo, puede ser campeón sin transpirar. Y por fin volver a disputar la Copa Libertadores, lo único verdaderamente importante para un hincha de Boca. Ojalá con otro técnico, que mantenga la defensa pero que sume mucho en ataque, sobre todo magia y goles.


*Para No sé que onda este chabón