Seguramente mañana (domingo) me levanté y elija comprar el diario El País, de España. De ser hacer así, la lógica dice que voy a encontrar en la sección de deportes grandes crónicas sobre los partidos disputados hoy (sábado). Diego Torres prestará sus palabras a la poesía para que ésta narre las andanzas del Real Madrid.
- - Ahí está. Eso es el periodismo –me dijo un amigo-.
Hoy en el fútbol argentino, tan venido a menos, vuelve Juan Román Riquelme. Su último partido fue en mayo, hace 181 días atrás. JRR disputó su último encuentro, o mejor dicho hizo su trabajó por última vez el domingo 9 de mayo, exactamente hace seis meses, medio año.
Durante este tiempo pasó: un mundial, España fue campeón del mundo por primera vez y después perdió 4 a 1 con la selección de Batista, Argentinos Juniors se consagró en el medio doméstico luego de mucho tiempo, River empezó a mirar el promedio del descenso con más atención que las copas, los principales videojuegos de fútbol lanzaron sus versiones 2011, conseguí laburo, se murió Romina Yan y Néstor Kirchner, los gays se pueden casar, etc, etc, etc. Pero por sobre todas las cosas, durante este tiempo siempre se habló de Él.
El periodismo deportivo argentino en todos sus estratos hablaron de Riquelme siempre que pudieron. Primero por su operación, después por el contrato con Boca, un poquito sobre la selección, luego de su regreso, más sobre alguna visión mesiánica, y cuantos temas uno quiera. Riquelme siempre es y será protagonista. Por lo menos para ellos.
Hace seis meses, se habla de una persona que hace nada. Hace seis meses se escribe sobre un tipo que ayer no protagonizó ningún hecho destacable. Hace seis meses Él es el principal galán de las secciones de deportes, que utilizan tiempo verbales como el futuro y el presente para poder decir algo. Porque hace seis meses que Él no juega, y la única salvación es especular, hacer futurología.
Vuelve Riquelme, vuelve el fútbol. Vuelve el periodismo.
-Por eso me gusta El País. Porque escriben en pasado, y el periodismo se escribe en pasado –respondí a mi amigo-.
Capítulo dos. La resurección.
Boca juega mal. Ordinario. Desprolijo. Caótico. Él es el salvador. Esa es la idea que transmite este momento.
Pero, ¿Él resolverá todos los problemas?
Claudio Borghi, DT de Boca, dijo que “Riquelme viene a resolver algunos problemas. No todos”. Clarísimo, Él puede hacer que de los calificativos antes mencionados algunos pasen a ser parte de la era preriquelmianapostoperaciónderodilla.
Igualmente, su trabajo es pasar en limpio el manuscrito del juego de Boca. Tiene que traducir al idioma fútbol eso que pasa dentro del campo.
Esperemos ver arte. Esperemoslo con música clásica. Esperemos sea la vuelta del fútbol. Esperemos el relato de Victor Hugo. Esperemos que aparezca Él.
*Para "No sé que onda este chabón".
