sábado, 6 de noviembre de 2010

Vuelve Riquelme, y el periodismo*

Seguramente mañana (domingo) me levanté y elija comprar el diario El País, de España. De ser hacer así, la lógica dice que voy a encontrar en la sección de deportes grandes crónicas sobre los partidos disputados hoy (sábado). Diego Torres prestará sus palabras a la poesía para que ésta narre las andanzas del Real Madrid.

- - Ahí está. Eso es el periodismo –me dijo un amigo-.

Hoy en el fútbol argentino, tan venido a menos, vuelve Juan Román Riquelme. Su último partido fue en mayo, hace 181 días atrás. JRR disputó su último encuentro, o mejor dicho hizo su trabajó por última vez el domingo 9 de mayo, exactamente hace seis meses, medio año.

Durante este tiempo pasó: un mundial, España fue campeón del mundo por primera vez y después perdió 4 a 1 con la selección de Batista, Argentinos Juniors se consagró en el medio doméstico luego de mucho tiempo, River empezó a mirar el promedio del descenso con más atención que las copas, los principales videojuegos de fútbol lanzaron sus versiones 2011, conseguí laburo, se murió Romina Yan y Néstor Kirchner, los gays se pueden casar, etc, etc, etc. Pero por sobre todas las cosas, durante este tiempo siempre se habló de Él.

El periodismo deportivo argentino en todos sus estratos hablaron de Riquelme siempre que pudieron. Primero por su operación, después por el contrato con Boca, un poquito sobre la selección, luego de su regreso, más sobre alguna visión mesiánica, y cuantos temas uno quiera. Riquelme siempre es y será protagonista. Por lo menos para ellos.

Hace seis meses, se habla de una persona que hace nada. Hace seis meses se escribe sobre un tipo que ayer no protagonizó ningún hecho destacable. Hace seis meses Él es el principal galán de las secciones de deportes, que utilizan tiempo verbales como el futuro y el presente para poder decir algo. Porque hace seis meses que Él no juega, y la única salvación es especular, hacer futurología.

Vuelve Riquelme, vuelve el fútbol. Vuelve el periodismo.

-Por eso me gusta El País. Porque escriben en pasado, y el periodismo se escribe en pasado –respondí a mi amigo-.

Capítulo dos. La resurección.

Boca juega mal. Ordinario. Desprolijo. Caótico. Él es el salvador. Esa es la idea que transmite este momento.

Pero, ¿Él resolverá todos los problemas?

Claudio Borghi, DT de Boca, dijo que “Riquelme viene a resolver algunos problemas. No todos”. Clarísimo, Él puede hacer que de los calificativos antes mencionados algunos pasen a ser parte de la era preriquelmianapostoperaciónderodilla.

Igualmente, su trabajo es pasar en limpio el manuscrito del juego de Boca. Tiene que traducir al idioma fútbol eso que pasa dentro del campo.

Esperemos ver arte. Esperemoslo con música clásica. Esperemos sea la vuelta del fútbol. Esperemos el relato de Victor Hugo. Esperemos que aparezca Él.


*Para "No sé que onda este chabón".

miércoles, 27 de octubre de 2010

Un espacio común

Parecían los desfachatados, pero algunos tenían pinta. Otros, solo caripelas. Venían bajando, como un yunta, eran una yunta, eso eran. Pero una yunta humana entremezclada con ponis.

-En lo del gordo Leopoldo -Dijo, Aníbal-. Enfrente de lo de los pibes.

-Listo, paso por vos y vamos –respondió el Indio-.

Los pibes eran dos, y un par de primos. Ahora son tres con tres hijos y cerca de nueve primos. El tiempo lo dijo todo, pero algunos se miraron raro, finalmente el tiempo venció. Y Leopoldo era como de la familia, la historia es más compleja de lo que dicen y más simple de lo que parece, pero es una Historia. Entonces, ya eran tres (los dos pibes y el gordo), más otros dos y algunos tres, tres más, y los primos. Resultado: cómo 14. Y los ponis: 10, pero son mujeres así que, sacando los titulares, los suplentes rotan.

Entonces, como mucho 25 personas caminando, trotando y corriendo; saltando y tirándose al piso; y destruyendo todo a su paso entre una serie de golpes, epítetos y barbaridades combinadas con alcohol y otras yerbas. De un lado, la ciudad. Del otro, un canal –antes unos árboles- y, cruzando el puente, el centro. Iban hacía al centro desde un barrio pegado al aeropuerto: entonces venía bajando.

La yunta era heterogénea, muy divertida y, como vemos, inconsciente. Se conocían de todos lados: unos por el deporte, otros por la música, otro por la escuela, algunos de la vida, unos menos eran familia, otros del barrio, otros por otros, y otras tanta combinaciones. El prestigio de la misma era dispar, cambiante y feroz, pero claramente reconocible, todos sabían de la yunta. Y no eran populares como grupo, las individualidades hacían al grupo. Todavía se quieren, se ven y se admiran, no les falta tema de charla y diversión, los chiste pasaron la barrera del tiempo, las mujeres también, son “amigos”. Sí se juntan un día del amigo ellos y sus amigos se junta medio pueblo, como pasa en todos los lugares hermosamente chicos, y en otros también.

Como el anterior empezó siendo un párrafo largo y puse música, las cosas cambian. De acá en adelante empieza el vértigo, el drama.

Paula era la novia de Aníbal, éste socio del Indio, y los votos seguros podían ser uno mediterráneo y uno marciano, tal vez uno más, y en un momento sumaron un cadete, un genio gris. Eran la parte adulta de la yunta, hoy son los viejos, los pibes eran rockeros, corteses con la cámara pero un quilombo más atrás. Estas divisiones responden a cierta cuestión etaria no del todo rígida y mucho menos real. Los lazos eran siempre dañinos, rompiendo algo se intensificaban. Y cómo estaban todos juntos, bajaron como La Yunta.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Por algo es el oficio más viejo del mundo

¿Por qué será que los huevos vienen por docena?... Qué misterio.

Según mi teoría "Alguna vez escuché la frase `más puta que las gallinas´" la cosa es más o menos así:
conjeturas propias demuestran que una gallina duerme seis horas al día, dedica otras seis a tareas de mantenimiento (tanto personal como de sus habitat) y luego pone un huevo por cada hora que resta. Por lo cual pone 12 huevos por día.
En tiempos anteriores, y con un contenido historicofilosófico trascendental, se daba de manera frecuente (todos los días) una conversación como esta:
Granjero:-¿Qué desea señor?
Cliente:-Huevos, Roberto, huevos.
Granjero (que ahora sabemos se llamaba Roberto): -¿Qué cantidad?
Cliente: -Una gallina.
Granjero: -¿De alguna en especial?
Cliente: -Sí, de aquella que tiene manchitas rojas en el cuello.
Granjero: -Bueno aquí tiene sus 12 huevos.

Situaciones como estás demuestran que en un tiempo pasado los huevos se compraban no por unidad sino por gallina ponedora. Luego el capitalismo, siempre en la vereda de enfrente del romanticismo, puso los huevos en caja y se terminó la cuestión.
Ahora bien, en la situación del granjero, el cliente tenía preferencias por cierta gallina, a la cual le era fiel. Esto no es más que una situación prostitutiva del ave. El hombre paga con dinero, amor y fidelidad un servicio que la gallina presta con profesionalismo, arte y eficacia.
A ver: esto es la justificación del viejo saber popular "la prostitución es el oficio más viejo del mundo".

Y sí, existe desde que las gallinas ponen huevos. 

Como dije al principio, y voy cerrando, "algunas vez escuché la frase `más puta que las gallinas´". 

PD: Algunas gallinas eran medio vagas, otras más nuevas y trabajan la mitad, por eso la media docena.
PD 2: La gallina turuleca (según la RAE, Turuleco: dicho de una persona tonta) ponía de a diez, caso paradigmático de la ciencia.
PD 3: ahora, ¿qué fue primero el huevo o la gallina? no me vengan con cuestiones científicas, quiero algún método hipotético deductivo que clarifique tamaña duda.

sábado, 16 de octubre de 2010

Un poco de realismo mágico*


Una más fecha del fútbol argentino. Una fecha más que, seguramente, pasará sin pena ni gloria. Pero para romper el maleficio que esto significa, está la posibilidad de alternar con algunas ligas internacionales. Italia, no ofrece nada distinto; España, con pocas transmisiones es solo un canapé; y queda la Premier de Inglaterra, sin duda el mejor fútbol del mundo.
No sólo las individualidades hacen al show, también hay cuestiones circunstanciales que aportan y la liga inglesa se caracteriza, además de por un enorme catálogo de estrellas, por armar un espectáculo lo más artístico posible, y la televisión acompaña. Los relatores son bastante más entusiastas que los del “Fútbol para todos”: el Bambino Pons y sus cantos, los comentarios de Diego Latorre, una variada gama de voces que aportan siempre buenos datos y el sonido ambiente, te sitúan en un lugar, por lo menos, más agradable. No hay ningún movimiento pasional fuerte, que en Argentina se vio favorecida por el Gran DT, pero tampoco la hay en otros consumos masivos.
Un paso antes de los jugadores están las canchas -el verde césped no los estadios-, porque si hay algo diferente es el pasto: verde fuerte, parejo, tupido y húmedo. Esto por lo menos facilita la visión del espectáculo.
Por último, los intérpretes. No solo los jugadores, también los equipos, los técnicos y hasta los árbitros. El fútbol inglés combina en dosis similares presión, velocidad, vértigo, lujos, patadas, errores y sorpresas. Resultado final: fútbol en su máxima expresión. La idea de llevar la pelota de un lado al otro despacito, a los pases y por el piso, convive con pelotazos, centros y tiros de lejos. Siempre hay goles, siempre hay buenos partidos desde el arranque, y encima las transmisiones son en el mejor momento: el fin de semana desde la primera mañana hasta después del almuerzo tardío.
Argentina, el granero del mundo futbolístico en el último tiempo, tiene en su liga local enormes diferencias, demasiados temores y una comunión entre la calidad creativa individual y la colectiva inexistente. Igualmente hay un momento de cada partido donde se intenta una tenue imitación de los creadores del deporte: los últimos minutos de cada partido. Ahí pareciera que todos quieren jugar mejor, hacer todo lo que no hicieron en los primeros 80 minutos, y asegurarse un lugar en la presentación de la semana siguiente.
Pero a esa altura ya es demasiado tarde para no pensar en el cuidado el césped, lo aburrido del relator, lo molesto del sonido ambiente, y prestar atención a las cualidades deportivas que, finalmente, emergieron.


*Para "No sé que onda este chabón".

El espacio social

Intentó ser más comprensivo, mirar la realidad desde los ojos del otro. Finalmente se sintió solo

domingo, 12 de septiembre de 2010

Anocheser de un sábado diferente

En las últimas horas del sábado 11 de septiembre -día del maestro en Argentina, conmemoración del atentado a las torres gemelas en Estados Unidos- internaron a Néstor Kirchner en la Clínica Los Arcos, por algo similar a lo ocurrido en febrero, siguiendo la cobertura mediática. Al mismo momento -23.49 para ser exacto- twitter empezó a arder y fue Julio Piumatto (@JulioPiumato), secretario de Derechos Humanos de la Confederación General del Trabajo, el tuitero oficial que confirmó la noticia desde el kirchnerismo con dos tuits: “Nestor esta internado en observacion en Los Arcos!” y “Fuerza companero Fuerza Nestor!”.
Minutos más tarde ya en la madrugada del domingo 12 –a las 00.15 para ser exacto- el compañero Osvaldo Nemirovsci (@nemicom), titular de Televisión Argentina Digital, llamó a las masas a acompañar al líder: “Compañeros no vengan para la clínica, por favor. Es un pedido de Cristina”.
Además en ese lapso de tiempo se dijo:
23.25. Eliana Méndez (@Eliana_Ctes), “Abogada.Mediadora.Productora periodística” según se autodenomina, habló de los custodios: “Urgente: el jefe de la custodia de Kirchner confirma que Néstor está siendo sometido a una intervención quirúrgica”.
23.52. Fernando Iglesias (@FerIglesias), Diputado Nacional por la Ciudad de Buenos Aires. Coalición Cívica: “No hay mejor crítica al autoritarismo K que escuchar lo que dicen quienes los apoyan.”
00.04: Dannny Miche (@dannymiche), tal como se hace llamar un periodista de tenis: “Que rica es la comida peruana. El ceviche es glorioso y acompañado por un Pisco, ni les cuento.
00.11. Javier Navia (@javiernavia) periodista de La Nación: “La TV Pública transmite La muerte del Señor Lazarescu
00.12. Nacho Viale (@nachoviale), nieto de Mirtha: “Internaron a Kirchner por algo similar a lo q tuvo en febrero!”. Y seguido agregó: “Salud Leonas campeonas!”.
00.14. Walter Queijeiro (@wqueijeiro), el de la patada descendente: “Cierro jornada twittera. Termino de ver Toy Story 2. Vengo atrasado pero es excelenteeeee !”.
00.14. Manu Ginobili (@manuginobili), el groso: “Salir campeón del mundo es UNICO. No me quiero imaginar lo que debe ser lograrlo en casa. Felicitaciones a las leonas!!.

martes, 3 de agosto de 2010

Una charla entre la tele y uno cualquiera

Pequeños debates internos. Eso es lo que son, algunas reflexiones que me atacan, me sorprenden y llevan a la discordia de la partes.

Ver el programa de Graña (GPS) es algo lisérgico, bueno más aún si encima no estás del todo sobrio. Luego del informe en el cual puso un pitido en uno de los tres ingredientes que se utilizan para hacer paco, Rolland dijo:
-Ese componente que falta se llama Pii (este pitido es mío, no quiero ser como él).
Sí, es tremendo pero dio la receta para hacer paco con tres ingredientes, una cuchara y una hornalla. No entiendo para que censura un ingrediente si después lo dice. Si alguien tiene la respuesta es bienvenida. 

Los discursos televisivos son, a veces, un tanto raros. Veamos: en el programa de “Hombre al agua” un pobre muchacho luchaba contra sus fuerzas para poder llegar al final de la final. Y cuando no podía más el padre le grita “no te vas a rendir, ¿eh?”. Es groso, hay cosas para analizar.

Ahora, lo mejor es otra cosa. El zapping te deja en Fox Sports viendo rally desde adentro del auto. El copiloto da las órdenes, el piloto las ejecuta y vos ves todo en un hecho bastante televisivo. Mientras la máquina compactadora de basura en la vereda hace su trabajo. De golpe, el piloto baja un cambio y se escucha como al mismo tiempo la "máquinacompactadoradebasura" cambia la marcha. Si lo hubieran preparado no salía.

viernes, 23 de julio de 2010

Volví...

lunes, 22 de marzo de 2010

Enérgico, como Juan el maestro chino

Bueno, volví. No sé a ciencia cierta por cuanto tiempo, pero volví. Tal vez esta temática me lleve a ser constante y actualiza este blog más seguido. Vamos a la acción.

Desde hace algún tiempo trabajo en un periódico universitario gratuito. En el cumplen funciones algunos personajes de los más variados, y esto hace que todos los días ocurren cosas extraordinarias (literalmente).

Un lunes la señorita Luci (quien es la revisora ortográficogramaticalperiodísticosintácticoetcetc de la publicación) explica que Tiburones (o sea yo, un redactor de la sección que hace que el diario sea universitario) y El Vieja (un editor de temas políticos e internacionales) teníamos la voz bastante destruida y pregunta: “¿qué hicieron el fin de semana? ¡Quedaron hechos mierda!”. Tomo la voz cantante y respondo: “nada, sólo estamos un poco resfriados”. El Vieja me da la razón. Luci, entonces, nos propone tomar alguna aspirina o medicamento a fin para poder sentirnos más saludables, y acá empieza la acción.

Ante el ofrecimiento de Luci, y sabiendo lo divertido que es molestarla, le digo que esas pastillas son drogas. Ella, inocentemente, enfatiza: “NOOOOO”. Sí, devuelvo. Y agregó: “la medicina oriental, la cual utilizo, consiste en usar hierbas naturales para prevenir o curar malestares”, y no conforme continúo con una larga e inverosímil explicación acerca de que además es una cuestión energético/espiritual la que uno debe realizar para que las hierbas, a esta altura casi mágicas, hagan efecto. El Vieja, para darle un toque de misticismo, expone que “los que experimentamos la medicina oriental como nosotros somos seres divinos”. Luci mira duditativa, como siempre, y pregunta: “Y ¿qué se siente?”. Tiburones escupió: “nada”. El Vieja fue más profundo: “no se puede explicar, es un sentimiento, si vos no creés en esto no lo vas a entender”.

Entonces Luci se desespera y quiere darnos algunas sensaciones similares que vienen de la mano de la religión católica, a lo cual nosotros dijimos que era algo muy diferente porque ella habla desde occidente y nosotros desde oriente. Luego de varios minutos, y harta de dudar acerca de la veracidad, Luci pregunta cómo llegamos al maestro espiritual y cómo se llama. La respuesta fue simple: llegamos en bondi y se llama Juan. Y para darle un cierre, la pobre mujer preguntó si el té, que resulta de las hierbas, era rico, a lo cual no me quedó más remedio que decirle “según tu energía, a mi me encanta”.

Luci se fue y ahora habrá que recordar la historia para poder continuarla cuando sea necesario. Recordemos que El Vieja tiene una abuela que escapó del genocidio nazi con un número de prisionero tatuado y aún vive, y yo viví en una carpa durante unos meses porque me creía buda.