Entrada y Salida. Como me gusta el Río, Negro. Me parece un lugar especial. Esa inmensa copa de agua dulce que termina en el mar y sirve de límite geográfico, nace de la fusión de dos ríos, Limay y Neuquén, que son producto de las nevadas en la cordillera, a la altura de las provincias de Río Negro y Neuquén. Bueno, a mi me encanta, su color, su vegetación, todo, me parece algo distinto. En esos lugares donde los árboles se unen con el suelo, donde las hojas llenan los espacios vacíos, y nuestros pasos devuelven el vacío. La historia de muchas personas queridas ocurre y ocurrió allí, y así será. Definiría ese río como el lugar donde las cosas importantes empiezan y terminan.
Intermedio. Luego de que las últimas dos respuestas fueran iguales, Mario preguntó ¿Quién es Bob Dylan, él que tenés en la remera y él que estabas escuchando hoy? No lo tengo, agregó, pero me suena. Bob Dylan, dije, bueno Bob Dylan, vendría a ser parecido a Calamaro, pero en realidad es como León Gieco, pero más viejo, más groso, con una voz más nasal y más sentimental, y que anda solo por el mundo.
Historias Prestadas. (Queridos lectores, a continuación leerán un texto de un amigo del alma. No todas las acciones narradas sucedieron de la manera expuesta ni con esos protagonistas, no sabemos quien es Chuqui, pero está buena la redacción. Seguramente, algunos se sentirán identificados. Atte. TIBURONES.)
Esa burbuja está de más. El viernes pasado descubrí que debés en cuando el cuerpo necesita un descancito. Y fue entonces cuando decidí, como no lo hacía desde hace mucho tiempo, que me iba a quedar en casa. Quizás la paliza que le había pegado el jueves a la noche, a partir de ahora “el día que tocó Bersuit”, influyó bastante en esa decisión, o quizás de a poco voy descubriendo, aunque no quiera asumirlo, que me estoy poniendo viejo. Lo cierto es que no salí.
Habitualmente, los días posteriores a las "no salidas" suelen ser algo duros, más duros que los normales. Es como si la adrenalina tradicional de los fines de semana se expresara toda en un solo día. Y ese día es un sábado, el final puede ser lamentable.
(Aclaracion del escritor: De aquí en adelante, con esta aclaracion incluida, no habra mas acentos o tildes, para ser específico, en la redaccion. Es que este teclado esta configurado de una manera rara y sinceramente me rompe las pelotas corregir cada párrafo al final. Desde ya sepan entenderlo. Perdon gordo, yo se que sos un rompe bolas con la ortografía, pero en serio es un garrón.)
El de este sabado fue un final lamentable. Ojo, no piensen cualquiera, no fui a la casa de ningun loco que se peleaba con el padre porque lo queria internar en vaya a saber que isla; tampoco anduve llamando a Chuqui a las 8 de la mañana para encontrarlo en una estacion de servicio y mucho menos, volvi de la playa 30 km. vomitando en el auto del papa de un amigo de mi amigo, luego de haber querido besar a la mujer mas narigona de todo el boliche sin que me diera bola…nada de eso. Este sabado, me mame con champagne.
Que feo que es el pedo con champagne. O en realidad, la resaca. Porque el pedo es un pedo alegre, divertido, bailador, atrevido…no gordo?...pero la resaca matadora. Aplastante. No quiero salir mas…pense el domingo, y me acorde: el viernes, el dia después del “el dia que toco Bersuit”, dije lo mismo. Y…segui recordando…en Roca, aquella vez que salimos con el sebita y nos fuimos con…pense lo mismo…y a los 15, cuando todavía no tomaba champagne, pero inhalabamos “güisqui” por la nariz…al otro dia pensaba lo mismo. Y quiero decirles que llegue a una conclusión.
No es la noche la que nos hace mal. Ni el chupi. Ni Chuqui, ni siquiera. Es esa gota de mas...o esas gotas de mas. Y a partir de ahora he decidido que cuando este llegando el final de la noche, y me quede la última, o las ultimas gotas, voy a volcar el vaso contra el piso y voy a pensar: "Esa burbuja estaba de más". Gracias Gordo por este fin de semana.