Lo peor de todo es que jugamos con uno más un buen rato y no se lo hicimos sentir. Uruguay se quedó con diez antes de que termine el primer tiempo y Mascherano se fue expulsado en la mitad del segundo, pero durante esos minutos no fuimos superiores. El equipo de Forlán fue mejor, de la mano de su dueño, y gracias a la amabilidad nacional de hacerle faltas en campo propio, generó peligro.
Mis amigos me llegaron a tratar de uruguayo por mi amor a Forlán, pero cada vez que ese muchacho le pegó a la pelota cundió el pánico.
Argentina, como siempre, fue y chocó, encontró espacios, tuvo sus chances, Higuaín es el único delantero que puede hacer olvidar a Batistuta, Tévez y Agüero inventaron una posición, pero Messi tiene que dejar en el olvido a Maradona, y eso es muy difícil.
El resto está: Zabaleta (gracias a la Premier League) es el 4 que necesitamos, Mascherano y Gago se reparten el medio (y jugás con un 5 sacás un central y listo), el arquero es bueno, solo resta ajustar las piezas y listo. Lo ideal sería que Barcelona contrate a Pastore y Agüero, así estos dos y Messi juegan juntos todo el año y cuando vienen a la selección ya se conocen.
*Para No sé que onda este chabón.
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