jueves, 7 de febrero de 2008

Entre esos tipos y yo, hay algo personal

Todos los seres humanos normales sabemos lo que es el calor y la humedad en Buenos Aires, un infierno. Algo insoportable. Bueno, a esto súmenle que es 29 de Enero a la tarde (16hs) y que tienen entre 14 y 17 años. Hecho este ejercicio, empiezo con los hechos.

Salimos del supermercado, mi mamá y Tiburones, y para cortar camino, y evitar la calle (el mismísimo vecindario de Satanás), cruzamos por un reconocido Shopping del barrio de Abasto (Shopping Abasto, supo nomenclar una nariz amiga). Subimos las escalinatas y de golpe la sorpresa, la desilusión, la barbarie y otro montón de adjetivos que no viene al caso.

-Perdón ¿Hay algún evento en el shopping? ¿Qué hay hoy? Pregunta Tiburones a un joven niño, de último modelo.

-Nada, responde.

-Pero ¿Qué hay en el Shopping?

-Cines, parque de diversiones y negocios. Responde con tono porteño inmundo y merecedor de una tremenda cagada a piñas.

-Y chetos. Interrumpe su símil en mujer.

-Ahhh, gracias. Saluda Tiburones, y piensa en todas las maldades que le haría.

Avanzamos unos metros entre miles de jóvenes niños último modelo. Nos acercamos a un seguridad, ubicado cerca de la puerta.

Tiburones reitera sus preguntas, y ocurre lo peor.

-Nada, se citan por Internet. Conteste el señor de seguridad, con una indescriptible cara de pobre pibes no tiene vida.

Estupefactos Tiburones y su madre siguen camino. Dios mío, no puede ser, perder su adolescencia en un shopping mirando miles de imbéciles de la misma calaña. Comprate una vida, cómprense una vida nenes. Vayan a un parque, a una pileta, hagan algo. Están de vacaciones. ¿Alguien en su sano juicio haría esa actividad un día de verano y vacaciones? Entiendo que mi adoscelencia fue mejor, muchísimo mejor, pero tampoco para que te la arruines así.

Horas más tarde, Tiburones debe ir a al mismo Shopping a realizar un trabajo de cadetería, encomendado por su madre. Y observa que no sólo los jóvenes niños último modelo siguen ahí sino que además cada vez son más. Y al salir el colmo total.

-Bueno, la pasamos bien. Y jodimos a los chetos. Dice una joven niña último modelo a su amiga joven niña último modelo.

Dejate de joder, “la pasamos bien y jodimos a los chetos”. Chetos como vos, porque son todos iguales. Y no podés perder tu vida, y la mejor etapa de esta así………..DIOSSSSSSSS QUE ALGUIEN LOS RESCATE, la adolescencia es hermosa.

Ah, ya está. Lo conté.

Entre esos tipos y yo, hay algo personal. Sabina las prostituye y Serrat las enamora.