jueves, 31 de mayo de 2007

Notón


La última entrada era acerca de una noticia que no tenía noticia, la de hoy es todo lo contrario. Es un notición, notón o como quieran llamarlo. El tema es que ahora culpa del calentamiento global los esquimales se mueren, pero no de calor sino que se mueren por los accidentes que sufren al caer sus trineos culpa de la fragilidad del hielo. Pero lo que más me llamó la atención es que está noticia fue dada a conocer en una conferencia sobre la situación climática del planeta.
Y como dice el refrán "Ladrón que le roba a ladrón, tiene cien años de perdón"...por lo cual estamos perdonados ya que robé la noticia de un blog que se la robo a un diario. (Gracias Crónica)
Igualmente considero que tenemos que tomar conciencia acerca de nuestro accionar, nos estamos matando entre nosotros. Además pobres esquimales....los vamos a extrañar.

Acá va la nota...


MÁS ESQUIMALES MUEREN POR EFECTOS DEL CALENTAMIENTO GLOBAL

CIUDAD DE BELICE - El calentamiento global ha hecho más peligrosa la vida para los cazadores esquimales en el Artico, ya que cada vez más mueren al caer a través de las capas de hielo más delgadas mientras persiguen focas y osos polares.

Delegados a una conferencia del cambio climático celebrada en Belice dijeron el martes que muchos esquimales murieron en los últimos años porque sus vehículos de hielo y trineos se accidentan a través del hielo durante las cacerías.

"Mi pueblo ha estado cazando en el hielo por 5.000 años, pero ahora uno está en riesgo de muerte en cada vuelta," expresó Nicodemus Illauq, de la ciudad esquimal de Clyde River en Canadá.

Patricia Cochran, directora de un consejo esquimal internacional, dijo que cada esquimal en Alaska conoce a alguien que murió al caer a través del hielo, ahogándose, aunque es difícil calcular las cifras exactas.

En abril, un informe del panel de la ONU sobre el clima comentó que el calentamiento está produciéndose más velozmente en el Artico que en cualquier otro lugar. La tierra negra o el mar, una vez descubiertos, absorben mucho más calor que el hielo o la nieve, que lo reflejan.

Los pueblos árticos e isleños tropicales intentan fortalecer una inusual alianza en la reunión en Belice, entre el 27 y el 30 de mayo, buscando alternativas para lidiar con el derretimiento del hielo y los niveles en aumento de los mares.

Cazadores esquimales y un pastor de renos saami de Noruega estuvieron entre aquellos que se reunieron para las conversaciones con dirigentes de comunidades locales y otros expertos de la Polinesia Francesa, Fiji y el Caribe.

Los científicos dicen que tanto el Artico como las pequeñas islas de poca altura están entre los más vulnerables al calentamiento global, que es ampliamente atribuido al uso humano de combustibles fósiles.

La reunión en Belice de 40 delegados, encabezada entre otros por un grupo de investigación climática con sede en Oslo, es la primera de este tipo desde un plan lanzado en Montreal en el 2005.

Su objetivo es trazar el borrador de un plan a cinco años para los estados que están en mayor riesgo, a fin de tratar los crecientes niveles del mar, los huracanes cada vez más fuertes y frecuentes y los glaciares que se derriten.





jueves, 24 de mayo de 2007

¿Y la noticia?

No tengo nada contra Adrián Paenza, tampoco contra Página 12, y no creo que esté en condiciones de críticarlos, pero esta vez me parece que les faltó algo.
Ayer, leía los titulares de Página 12 y leo un título interesante, algo así como "¿Por que uno no entiende?", veo que es de Paenza, y pienso en voz alta: "seguro es algo medio científico tratando de explicar como funciona el cerebro humano, y porque se entienden las cosas o no. Debe ser interesante". Entonces, leo la nota y...nada...nada...nada. No decía nada, bahhh si, pero te deja más dudas que certezas, no dice nada que uno no sepa o haya experimentado.
En fin, no sé que pasó pero alguien se equivocó, o bien yo no entendí nada. 
Acá va la nota en cuestión, disfrútenla. 

¿Por qué uno no entiende?

Por Adrián Paenza

Esta breve historia reproduce lo que escribió un amigo íntimo que falleció ya hace muchos años: Ricardo Noriega*. Ricardo fue un matemático argentino, fallecido a una edad muy temprana, especialista en geometría diferencial.

Trabajó durante muchos años con Luis Santaló** y, más allá de sus condiciones profesionales, fue un tipo bárbaro. Siempre de buen humor, educado y muy generoso con su tiempo y en la actitud siempre paternal con alumnos y otros colegas. Una gran persona.

La Facultad de Ciencias Exactas de la UBA lo recuerda diariamente, luego de que los estudiantes decidieran ponerle su nombre (Ricardo Noriega) a una de las bibliotecas de las que se nutren los alumnos. Hoy es “la Noriega”. Para todos aquellos que no lo trataron, aquí va una historia que lo tiene como protagonista.

Con Ricardo estudié cuando ambos éramos jóvenes. Fuimos compañeros de carrera. Coincidimos en varias materias. En su libro Cálculo Diferencial e Integral escribió sobre una idea que me subyugó siempre (y lo invito a reflexionar sobre lo que él propuso):

–¿Por qué uno no entiende algo?

–¿Por qué pasa que uno está frente a un texto que debería comprender, pero sin embargo no “puede” con él?

–¿Y por qué, pasado un tiempo, después lo entiende?

–¿Y por qué se lo olvida más tarde?

Ricardo escribió, y no lo voy a parafrasear porque prefiero contar mi propia versión:

“Muchas veces, cuando uno está leyendo (o estudiando) algo de matemática, tropieza con un problema: no entiende lo que leyó. Entonces... para... se detiene. Piensa y relee el texto. Y la mayoría de las veces, sigue sin entender. Uno no avanza. Quiere comprender, pero no puede. Lee el párrafo nuevamente. Se frustra. Piensa. Y le dedica mucho tiempo (eventualmente)... hasta que de pronto... entiende.... algo se abre en el cerebro de uno, algo se conecta y uno... ‘pasa a entender’. ¡Uno entiende! Pero eso no es todo: lo maravilloso es que ahora lo que uno no puede entender es ¡por qué no entendía antes!”.

Esa es una reflexión que merece en algún momento una respuesta. ¿Qué nos detiene? ¿Por qué no entendemos en un momento determinado y después sí? ¿Por qué? ¿Qué pasa en nuestro cerebro? ¿Qué conexiones se producen? ¿Qué es lo que juega para que durante un buen rato no entendamos algo y, de pronto, se produzca un “click” y pasemos a entender? ¿No es maravilloso ponerse a pensar por qué uno no entendía antes? ¿Se podrá reproducir esto? ¿Se podrá utilizar para cooperar con la comprensión de otra persona? ¿Servirá la experiencia de uno para mejorar la velocidad y profundidad de aprendizaje de otra? Yo no tengo respuesta. ¿Y usted?

* Ricardo Noriega falleció muy joven (no llegó a cumplir 50 años), en julio de 1992. Fue profesor del Departamento de Matemática de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales durante más de 15 años. Escribió uno de los libros más consultados sobre Cálculo Diferencial e Integral, que sirvió de texto para varias generaciones.

** Luis Alberto Santaló (1911-2001) fue uno de los mejores matemáticos que tuvo la Argentina. Nacido en España, llegó al país durante la Guerra Civil Española y se quedó para siempre. Un MAESTRO, así, con mayúsculas.

miércoles, 16 de mayo de 2007

Mal no le fue

Dediquen 15 minutos de su día para leer este artículo. Es un discurso de Steve Jobs, alguien que algo bien hizo.

Discurso que Steve Jobs, CEO de Apple Computer y de Pixar Animation Studios, dictó el 12 de Junio de 2005 en la ceremonia de graduación de la Universidad de Stanford que es una universidad tecnológica y que nunca había permitido que un no-universitario diera el discurso de despedida a una promoción de alumnos. Si estás a punto de abandonar, lo que sea que fuera, leelo. Te va ayudar.

“Tienen que encontrar eso que aman”

Me siento honrado de estar con ustedes hoy en su ceremonia de graduación en una de las mejores universidades del mundo. Yo nunca me gradué de una universidad. La verdad sea dicha, esto es lo más cerca que he estado de una graduación. Hoy deseo contarles tres historias de mi vida. Eso es. No es gran cosa. Sólo tres historias.

La primera historia se trata de conectar los puntos

Me retiré del Reed College después de los primeros 6 meses y seguí yendo de modo intermitente otros 18 meses o más antes de renunciar de verdad. Entonces ¿por qué me retiré?

Comenzó antes de que yo naciera. Mi madre biológica era joven, estudiante de universidad graduada, soltera, y decidió darme en adopción. Ella creía firmemente que debía ser adoptado por estudiantes graduados. Por lo tanto, todo estaba arreglado para que apenas naciera fuera adoptado por un abogado y su esposa; salvo que cuando nací, decidieron en el último minuto que en realidad deseaban una niña. De ese modo, mis padres que estaban en lista de espera, recibieron una llamada en medio de la noche preguntándoles: “Tenemos un niño no deseado; ¿lo quieren?”. Ellos dijeron “Por supuesto”. Posteriormente, mi madre biológica se enteró que mi madre nunca se había graduado de una universidad y que mi padre nunca se había graduado de la enseñanza media. Se negó a firmar los papeles de adopción definitivos. Sólo cambió de parecer unos meses más tarde cuando mis padres prometieron que algún día yo iría a la universidad.

Luego a los 17 años fui a la universidad. Sin embargo, ingenuamente elegí una universidad casi tan cara como Stanford y todos los ahorros de mis padres de clase obrera fueron gastados en mí matrícula. Después de 6 meses yo no era capaz de apreciar el valor de lo anterior. No tenía idea de lo que quería hacer con mi vida y no tenía idea de la manera en que la universidad me iba a ayudar a deducirlo. Y aquí estaba yo, gastando todo el dinero que mis padres habían ahorrado durante toda su vida. Así que decidí retirarme y confiar en que todo iba a resultar bien. Fue bastante aterrador en ese momento, pero mirando hacia atrás fue una de las mejores decisiones que tomé. Apenas me retiré, pude dejar de asistir a las clases obligatorias que no me interesaban y comencé a asistir irregularmente a las que se veían interesantes.

No todo fue romántico. No tenía dormitorio, dormía en el piso de los dormitorios de amigos, llevaba botellas de Coca Cola a los depósitos de 5 centavos para comprar comida y caminaba 11 kilómetros, cruzando la ciudad todos los domingos en la noche para conseguir una buena comida a la semana en el templo Hare Krishna. Me encantaba. La mayor parte de las cosas con que tropecé siguiendo mi curiosidad e intuición resultaron ser inestimables posteriormente. Les doy un ejemplo: en ese tiempo Reed College ofrecía quizás la mejor instrucción en caligrafía del país. Todos los afiches, todas las etiquetas de todos los cajones estaban bellamente escritos en caligrafía a mano en todo el campus. Debido a que me había retirado y no tenía que asistir a las clases normales, decidí tomar una clase de caligrafía para aprender. Aprendí de los tipos serif y san serif, de la variación de la cantidad de espacio entre las distintas combinaciones de letras, de lo que hace que la gran tipografía sea lo que es. Fue hermoso, histórico, artísticamente sutil de una manera en que la ciencia no logra capturar, y lo encontré fascinante.

Nada de esto tenía incluso una esperanza de aplicación práctica en mi vida. No obstante, diez años después, cuando estaba diseñando la primera computadora Macintosh, todo tuvo sentido para mí. Y todo lo diseñamos en la Mac. Fue la primera computadora con una bella tipografía. Si nunca hubiera asistido a ese único curso en la universidad, la Mac nunca habría tenido tipos múltiples o fuentes proporcionalmente espaciadas. Además, puesto que Windows sólo copió la Mac, es probable que ninguna computadora personal la tendría. Si nunca me hubiera retirado, nunca habría asistido a esa clase de caligrafía, y las computadoras personales no tendrían la maravillosa tipografía que tienen. Por supuesto era imposible conectar los puntos mirando hacia el futuro cuando estaba en la universidad. Sin embargo, fue muy, muy claro mirando hacia el pasado diez años después.

Reitero, no pueden conectar los puntos mirando hacia el futuro; solamente pueden conectarlos mirando hacia el pasado. Por lo tanto, tienen que confiar en que los puntos de alguna manera se conectarán en su futuro. Tienen que confiar en algo – su instinto, su destino, su vida, su karma, lo que sea. Esta perspectiva nunca me ha decepcionado, y ha hecho la diferencia en mi vida.

La segunda historia es sobre amor y pérdida

Yo fui afortunado – descubrí lo que amaba hacer temprano en la vida. Woz y yo comenzamos Apple en el garage de mis padres cuando tenía 20 años. Trabajamos duro y en 10 años Apple había crecido a partir de nosotros dos en un garage, transformándose en una compañía de US$2 mil millones con más de 4.000 empleados. Recién habíamos presentado nuestra más grandiosa creación – la Macintosh – un año antes y yo recién había cumplido los 30. Y luego me despidieron. ¿Cómo te pueden despedir de una compañía que comenzaste? Bien, debido al crecimiento de Apple contratamos a alguien que pensé que era muy talentoso para dirigir la compañía conmigo, los primeros años las cosas marcharon bien. Sin embargo, nuestras visiones del futuro empezaron a desviarse y finalmente tuvimos un tropiezo. Cuando ocurrió, la Junta del Directorio lo respaldó a él. De ese modo a los 30 años estaba afuera. Y muy publicitadamente fuera. Había desaparecido aquello que había sido el centro de toda mi vida adulta, fue devastador.

Por unos cuantos meses, realmente no supe qué hacer. Sentía que había decepcionado a la generación anterior de empresarios – que había dejado caer el testimonio cuando me lo estaban pasando. Me encontré con David Packard y Bob Noyce e intenté disculparme por haberlo echado a perder tan estrepitosamente. Fue un absoluto fracaso público e incluso pensaba en alejarme del valle. No obstante, lentamente comencé a entender algo – Yo todavía amaba lo que hacía. El revés ocurrido con Apple no había cambiado eso ni un milímetro. Había sido rechazado, pero seguía enamorado. Y así decidí comenzar de nuevo.

En ese entonces no lo entendí, pero sucedió que ser despedido de Apple fue lo mejor que podía haberme pasado. La pesadez de ser exitoso fue reemplazada por la liviandad de ser un principiante otra vez, menos seguro de todo. Me liberó para entrar en uno de las etapas más creativas de mi vida. Durante los siguientes cinco años, comencé una compañía llamada NeXT, otra compañía llamada Pixar, y me enamoré de una asombrosa mujer que se convirtió en mi esposa. Pixar continuó y creó la primera película en el mundo animada por computadora, Toy Story, y ahora es el estudio de animación más exitoso a nivel mundial. En un notable giro de los hechos, Apple compró NeXT, regresé a Apple y la tecnología que desarrollamos en NeXT constituye el corazón del actual renacimiento de Apple. Además, con Laurene tenemos una maravillosa familia. Estoy muy seguro de que nada de esto habría sucedido si no me hubiesen despedido de Apple. Fue una amarga medicina, pero creo que el paciente la necesitaba. En ocasiones la vida te golpea con un ladrillo en la cabeza. No pierdan la fe. Estoy convencido que lo único que me permitió seguir fue que yo amaba lo que hacía. Tienen que encontrar eso que aman. Y eso es tan válido para su trabajo como para sus amores. Su trabajo va a llenar gran parte de sus vidas y la única manera de sentirse realmente satisfecho es hacer aquello que creen es un gran trabajo. Y la única forma de hacer un gran trabajo es amando lo que hacen. Si todavía no lo han encontrado, sigan buscando. No se detengan. Al igual que con los asuntos del corazón, sabrán cuando lo encuentren. Y al igual que cualquier relación importante, mejora con el paso de los años. Así que sigan buscando hasta que lo encuentren. No se detengan.

La tercera historia es sobre la muerte

Cuando tenía 17 años, leí una cita que decía algo parecido a “Si vives cada día como si fuera el último, es muy probable que algún día hagas lo correcto”. A mí me impresionó y desde entonces, durante los últimos 33 años, me miro al espejo todas las mañanas y me pregunto: “Si hoy fuera en último día de mi vida, ¿querría hacer lo que estoy a punto de hacer hoy?” Y cada vez que la respuesta ha sido “No” por varios días seguidos, sé que necesito cambiar algo.

Recordar que moriré pronto constituye la herramienta más importante que he encontrado para ayudarme a decidir las grandes elecciones de mi vida. Porque casi todo – todas las expectativas externas, todo el orgullo, todo el temor a la vergüenza o al fracaso – todo eso desaparece a las puertas de la muerte, quedando solamente aquello que es realmente importante. Recordar que van a morir es la mejor manera que conozco para evitar la trampa de pensar que tienen algo que perder. Ya están desnudos. No hay ninguna razón para no seguir a su corazón.

Casi un año atrás me diagnosticaron cáncer. Me hicieron un scanner a las 7:30 de la mañana y claramente mostraba un tumor en el páncreas. Yo ni sabía lo que era el páncreas. Los doctores me dijeron que era muy probable que fuera un tipo de cáncer incurable y que mis expectativas de vida no superarían los tres a seis meses. Mi doctor me aconsejó irme a casa y arreglar mis asuntos, que es el código médico para prepararte para la muerte. Significa intentar decirle a tus hijos todo lo que pensabas decirles en los próximos 10 años, decirlo en unos pocos meses. Significa asegurarte que todo esté finiquitado de modo que sea lo más sencillo posible para tu familia. Significa despedirte.

Viví con ese diagnóstico todo el día. Luego al atardecer me hicieron una biopsia en que introdujeron un endoscopio por mi garganta, a través del estómago y mis intestinos, pincharon con una aguja mi páncreas y extrajeron unas pocas células del tumor. Estaba sedado, pero mi esposa, que estaba allí, me contó que cuando examinaron las células en el microscopio, los doctores empezaron a llorar porque descubrieron que era una forma muy rara de cáncer pancreático, curable con cirugía. Me operaron y ahora estoy bien.

Fue lo más cercano que he estado a la muerte y espero que sea lo más cercano por unas cuantas décadas más. Al haber vivido esa experiencia, puedo contarla con un poco más de certeza que cuando la muerte era un útil pero puramente intelectual concepto:

Nadie quiere morir. Incluso la gente que quiere ir al cielo, no quiere morir para llegar allá. La muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y es como debe ser porque la Muerte es muy probable que sea la mejor invención de la Vida. Es el agente de cambio de la Vida. Elimina lo viejo para dejar paso a lo nuevo. Ahora mismo, ustedes son lo nuevo, pero algún día, no muy lejano, gradualmente ustedes serán viejos y serán eliminados. Lamento ser tan trágico, pero es muy cierto.

Su tiempo tiene límite, así que no lo pierdan viviendo la vida de otra persona. No se dejen atrapar por dogmas – es decir, vivir con los resultados del pensamiento de otras personas. No permitan que el ruido de las opiniones ajenas silencie su propia voz interior. Y más importante todavía, tengan el valor de seguir su corazón e intuición, que de alguna manera ya saben lo que realmente quieren llegar a ser. Todo lo demás es secundario.

Cuando era joven, había una asombrosa publicación llamada The Whole Earth Catalog, que era una de las biblias de mi generación. Fue creada por un tipo llamado Steward Brand no muy lejos de aquí en Menlo Park, y la creó con un toque poético. Fue a fines de los 60, antes de las computadoras personales y de la edición mediante microcomputadoras, por lo tanto, en su totalidad estaba editada usando máquinas de escribir, tijeras y cámaras polaroid. Era un tipo de Google en formato de edición económica, 35 años antes de que apareciera Google: era idealista y rebosante de hermosas herramientas y grandes conceptos.

Steward y su equipo publicaron varias ediciones del The Whole Earth Catalog, y luego cuando seguía su curso normal, publicaron la última edición. Fue a mediados de los 70 y yo tenía la edad de ustedes. En la tapa trasera de la última edición, había una fotografía de una carretera en el campo temprano en la mañana, similar a una en que estarían haciendo dedo si fueran así de aventureros. Debajo de la foto decía: “Manténganse hambrientos. Manténganse descabellados”. Fue su mensaje de despedida al finalizar. Manténganse hambrientos. Manténganse descabellados. Siempre he deseado eso para mí. Y ahora, cuando se gradúan para empezar de nuevo, es lo que deseo para ustedes.

Permanezcan hambrientos. Permanezcan descabellados.

Muchas gracias.